Séptimo Itinerario   

Sierra de Francia, <<Morena de Sol y Viento>>

El itinerario que proponemos en esta ocasión, hacia el sur de la provincia, a la Sierra de Francia, lo podemos calificar de imprescindible. No visitar, entre otros sitios, La Alberca, la Peña de Francia, las Batuecas o Mogarraz, es <<un pecado de difícil perdón>> y es perder la oportunidad de conocer amplios y excepcionales paisajes poblados por una vegetación también excepcional y localidades que conservan una estructura, unas casas, unas tradiciones, unas fiestas y una artesanía que se ha transmitido de generación en generación y que les confiere una fisonomía peculiar y muy personal.

Por ser zona de microclima de tipo atlántico con frecuentes precipitaciones, la vegetación es abundante y frondosa. La impresión que vamos a extraer de este viaje será diferente según la época del año en que lo realicemos. En primavera, la vegetación, exultante, se muestra multicolor; en otoño despliega una amplia gama de tonos ocres y rojizos y en invierno, se cubre de nieve. Entre las especies más abundantes cabe mencionar la encina, el roble, el pino, el nogal y el castaño, con sotobosque de brezo, jaras helechos, retamas y matorrales de tomillo, lavanda, cantueso.... En estos bosques habitan distintas especies de animales de caza mayor y de caza menor; en sus ríos, como el Alagón, el Francia o el Batuecas, abundan las truchas.

Iniciamos nuestro camino en El Maíllo (403 hab.), último pueblo de la zona occidental de la sierra que limita con El Zarzosillo, fincas con muy buenas reses bravas y pequeña plaza de toros donde es posible presenciar alguna tienta. El Maíllo nos impresiona por su arquitectura popular, por el habla de sus gentes -un castellano perfecto, totalmente rural- y sobre todo por la existencia, en las afueras de la población, 

de La Casa Baja, también denominada El Escorial de Salamanca. Del monasterio de La Casa Baja se conserva el claustro, la sala Capitular y la sacristía, realizados con proyectos del dominico Martín de Santiago, y la iglesia del siglo XVIII, construida en piedra de granito extraída de las canteras de la sierra. El claustro presenta arcos rebajados y ligera decoración plateresca; la iglesia, de planta de cruz latina y cúpula sobre el crucero, guarda muchas semejanzas con las construcciones escurialenses.

Durante el invierno, desde la fiesta de Todos los Santos hasta el inicio de la primavera, La Casa Baja era la morada de la imagen de la Virgen de la Peña de Francis y de los frailes dominicos del santuario. Los fríos rigurosos obligaban a la comunidad a trasladarse a este monasterio que, en estos meses, hacía la función de Santuario. El edificio, declarado Monumento Histórico-Artístico, se ha intentado restaurar en repetidas ocasiones, incluso destinarlo a Escuela de Formación Profesional, lo que no ha sido posible hasta el momento. De momento corre un grave riesgo de desaparición.

Desde El Maíllo nos dirigimos directamente a la Peña de Francia, pico que se divisa ya desde abajo. Para ello debemos ascender 12 Km. a lo largo de los cuales vemos abundantes robledales en la zona más baja, pinos a media altura, retamas o escobas -con ellas se fabrican las escobas rústicas- en la parte alta y, por fin, la cumbre, sin vegetación alguna. A medida que subimos también cambia el tipo de suelo. El granito de la parte inferior da paso a la piedra de pedernal a media altura. No es extraño ver las noches a personas tirando piedras desde la cumbre, éstas al caer y rozar el pedernal echan chispas. Poco antes de llegar al final del camino atravesamos el paso de los Lobos (1.149 m) donde era frecuente ver a los lobos cruzar de un valle al otro. Ya en la cima, a 1.723 m. de altitud contemplamos el monasterio de la Peña de Francia y un amplio y bellísimo paisaje. Hacia el norte divisamos la llanura Salmantina y parte de la provincia de Zamora; al oeste la Sierra de Gata y la Sierra de la estrella portuguesa; en el valle de las Batuecas, las Hurdes cacereñas y el embalse de Gabriel y Galán al sur y por el oeste la Sierra de Béjar y la Sierra de Gredos.

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Al monasterio de la Peña de Francia acuden cada 8 de Septiembre numerosas romerías de distintas localidades salmantinas y cacereñas para venerar a la Virgen de la Peña, cuya imagen fue descubierta en 1434 por el francés Simón Vela. Tres años después del hallazgo de la imagen, los frailes dominicanos promueven la construcción del santuario. Fray Lope de Barrientos es quien da las trazas a la iglesia, del convento y de la hospedería, que fue necesario construir para acoger a los numerosos peregrinos que allí acudían. De la primera mitad del siglo XV es la cabecera tripartita de la iglesia, construida con piedra rústica. A esta cabecera se le añade, en la segunda mitad del siglo, las tres naves de forma góticas, con arcos ojivales y bóveda de crucería. Las ventanas se cierran con vidrieras rústicas que imitan a la técnica del glassbeton, José Fernández Arenas, quien también diseña el sagrario, los confesionarios y toda la ornamentación de la iglesia y de la Hospedería. En la capilla Mayor se custodia la imagen de la Virgen de la Peña de Francia, obra de finales del siglo XIX, en cuyo interior se guardan los restos de la antigua imagen. El retablo, realizado en cemento por el salmantino Núñez Solé, relata la historia de la Aparición de la Virgen. En los ábsides laterales admiramos las imágenes de Santiago, San Andrés y Cristo crucificado, halladas también en la Peña.

Frente a la iglesia se alza la Hospedería, cuyos muros tienen más de 2 metros de grosor, para proteger el interior del frío y de los vientos que azotan la cumbre. Recientemente restaurada, dispone de un buen número de habitaciones y servicio de comedor y cafetería para quien se anime a <<apartarse del mundanal ruido>> durante algunos días.

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Entre la iglesia y la Hospedería se configura una plaza porticada arquitrabada. En el centro de la misma se erige una cruz a modo de rollo que indica el poder jurisdiccional del prior del santuario. En los extremos se alzan el antiguo convento, ahora utilizado para la celebración de congresos y asambleas, y la capilla de la Blanca. Esta capilla, proyectada por Fray Martín de Santiago en 1545 se construyó sobre una cueva donde se encontró la imagen de la Virgen. En medio de estos dos edificios y sobre la antigua capilla donde se halló la imagen de Santiago está el balcón de Santiago, desde el que se contempla una magnífica panorámica de la Sierra.

Junto a la iglesia, por la parte exterior, está el Campo de San Andrés, lugar en el que se realizan las grandes celebraciones litúrgicas del 8 de septiembre por la incapacidad de la iglesia para recibir al numeroso público que aquí se congrega. Al lado de esta explanada vemos la capilla de San Andrés, con diseño de Martín de Santiago, y la ermita del Cristo, donde se hallaron las imágenes de San Andrés y de Cristo crucificado, respectivamente, que hemos visto en el interior de la iglesia.

Espléndidas vistas nos ofrecen también el balcón del Fraile y el mirador de Santo Domingo, belleza sólo rota por el repetidor que Televisión Española instaló en la cumbre.

Desde la Peña de Francia podemos hacer una pequeña excursión a Monsagro, 231 hab. El topónimo, que procede a Mon Sacer o Monte Sagrado, se vincula a la aparición de las imágenes en la Peña de Francia, imágenes, como en otros muchos lugares, escondidas por los cristianos medievales ante la avalancha de los musulmanes. Monsagro, junto al río Agadón y cerca de la Sierra del Guindo, conserva en muy buen estado su arquitectura popular, realizada en combinación de granito y madera de castaño. Muchas de sus casas se ornamentan con heráldica.

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Quien no desee desviarse hacia el oeste, a Monsagro, puede dirigirse directamente a.......

La Alberca: 958 hab. Fiestas: 17 de Enero, San Antón. El marrano de San Antón, bendecido por el santo en el mes de Junio, anda suelto por el pueblo hasta el 17 de Enero, fecha en que es sacrificado. 2 de Febrero, Las Candelas. Martes de Carnaval: se celebra una corrida en la que un mozo, disfrazado de toro y con una correa de la que cuelgan cencerros empitona a los patahenos o mozos vestidos con sacos llenos de paja. Viernes Santo: procesión de Juitas. Lunes de Pascua: Día del Pendón, Lunes de Aguas: Día del Trago. Domingo de la Ascensión, se venera al Cristo del Sudor; el sábado siguiente se celebra la romería a la ermita de Virgen de Majadas Viejas. Corpus Christi, con ofertorio al Santísimo. Las calles se engalanan con piezas bordadas que cuelgan de los balcones y de las ventanas. 15 de Agosto, Virgen de la Asunción, con representación de El Ofertorio y La Loa.

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Rodeada de numerosos castaños y nogales. La Alberca aparece ante nuestros ojos como un recuerdo casi intacto del pasado. Entrar en la remota Valdelaguna y posterior Alberca, nombres que hacen referencia a su abundante y fresca agua, es sumergirse en la Edad Media. En sus calles, sinuosas, angostas, y empedradas, se alzan las casas construidas con granito y listones de castaño dispuestos en paralelo y en diagonal, con grandes aleros y balcones, que confieren un aspecto un tanto umbrío y casi musulmán a la población. De muy antigua tradición son también las numerosas fiestas que se suceden a lo largo del año y la actividad artesana que desarrollan sus habitantes, muchos de ellos ocupados en labores de ebanistería, talla, alfarería y confección de verdaderas piezas maestras de bordado, con motivos florales y zoomórficos también de influencia musulmana. Entre los bordados merece especial mención el Traje de Vistas, que se contempla con numerosas piezas de orfebrería charra.

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Mientras paseamos por las calles admirando sus casas y los objetos artesanos que se muestran en distintos puntos, nos dirigimos hacia la plaza Mayor, de estructura irregular y porticada, que es el escenario de los principales acontecimientos locales. En ella encontramos un Calvario de piedra en cuya columna están labrados los símbolos de la Pasión. Conviene recordar que en esta plaza, las calles adyacentes y la ermita que se encuentra en las afueras de la población, fue rodada la película <<Marcelino, pan y vino>>.

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Obligada es la visita a la iglesia parroquial. Del templo patrocinado por la casa de Alba en el siglo XVI únicamente se conserva la cabecera. El resto de la iglesia lo construye en el siglo XVIII Manuel de Larra Churriguera. De las obras artísticas del interior descuellan el retablo mayor dedicado a la Asunción, el Cristo del Sudor y el púlpito de granito y hierro forjado del siglo XVI. Y junto a la iglesia vemos el pequeño Museo de Bordados, en el que se muestran piezas antiguas y otras actuales trabajadas con los habituales motivos, de gran riqueza y vivacidad cromática.

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Si en El Maíllo nos sorprendió el perfecto castellano de sus gentes, La Alberca, sólo 11 Km. más al sur, nos sorprende también por su habla, mezcla de extremeño y de andaluz. Antes de despedirnos de este pueblo excepcional sugerimos probar o comprar las tradicionales obleas, algún tarro de miel, el característico turrón de almendras o bien el Alajú, turrón realizado con nueces, miel y huevos entre obleas. De gran calidad son también los productos de chacinería.

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En La Alberca tomamos la L-201 que va hacia Las Mestas. Tras la ascensión al puerto del Portillo, desde el que disfrutamos de una fantástica perspectiva de la cadena montañosa de las Hurdes, bajamos al valle de las Batuecas, el primero de los cinco que integran las Hurdes, situado al pie de la Peña de Francia. La carretera nos conduce hasta el Cremitorio de San José, de Padres Carmelitas Descalzos. Por el Valle y los montes se encuentran diseminadas las ruinas de un buen número de ermitas construidas también por la Orden del Carmelo. Hay que estar en las Batuecas para percibir de cerca su excepcional belleza y apreciar la variadísima y abundante vegetación que se desarrolla junto al río Batuecas y en las laderas de sus altas colinas, cubierto todo ello por robles, alcornoques, castaños, madroños, tilos, avellanos, olivos, cipreses.... Hay que pasear junto al río, cristalino y limpio, adentrarse en la espesura, donde quizá salga a nuestro paso algún jabalí, o un corzo; y si continuamos más hacia el fondo es probable que encontremos alguno de los canchales donde nuestros remotos antepasados dejaron claras pruebas de sus dotes pictóricas.

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De nuevo en la carretera continuamos hacia Las Mestas, en la provincia de Cáceres. Pasada esta localidad tomamos la C-512 hacia el norte, cruzamos el tramo inicial del embalse de Gabriel y Galán y el río Alagón y llegamos a....

Sotoserrano: 673 hab, Localidad de gran carácter serrano, con edificios semejantes a los vistos en La Alberca y a los que veremos en la práctica totalidad de las poblaciones de la sierra, y con una elegante Torre de reloj en la plaza Mayor. Tanto Sotoserrano como la cercana Herguijuela de la Sierra deben buena parte de su fama a los sabrosos embutidos de cerdo ibérico que fabrican.

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Desde esta población y siguiendo el curso del río Alagón vamos a encontrar, además de la vegetación habitual de la sierra, pequeñas áreas de los que se obtienen los vinos de la Sierra de Salamanca.

Por la misma C-512, en dirección a Miranda del Castañar, atravesamos el valle de Cepeda, que en primavera se muestra multicolor gracias a sus abundantes y variados árboles frutales, y pasamos por Cepeda, población de gran sabor serrano.

Miranda del Castañar: 548 hab. Fiestas: 2 de febrero, Las Candelas: Procesión con la Candela de la Virgen y del Niño. Si de las dos candelas se apaga la de la Virgen, mal año para los viejos. Si la del Niño permanece encendida, buen año para los mozos. 5 de Febrero, Las Águedas: Se venera y se canta a Santa Águeda a la puerta del templo. 6 de Febrero: las Mayordomas hacen la bandera pasando sus grandes pañuelos serranos sobre las cabezas de sus esposos y de todos los asistentes a la ceremonia. Carnaval: Las mujeres corren las Gallinas, todos se visten con trajes charros y se come limón serrano. 8 de Septiembre: Romería de Nuestra Señora de la Cuesta. 8 de Diciembre, Inmaculada Concepción, con encierros de vacas por las calles del pueblo.

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Miranda del Castañar, en pleno corazón de la Sierra de Francia, se alza sobre un alcor circundado por numerosos castaños y por los ríos Alagón, Francia y Arroyo de San Benito. Del siglo XIII, época de repoblación, es el cerco amurallado que cuenta con cuatro puertas, la de Santa María, la del Postigo, la de la Villa y la puerta de San Ginés; ésta, del siglo XVI, con arco apuntado y escudos dentro de láureas, es el acceso habitual al centro de la Villa.

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Muchos son los edificios que atesora Miranda del Castañar, herencia de un pasado glorioso y noble. Del siglo XV, cuando la villa era Condado de Miranda, son las numerosas casas blasonadas y la torre del homenaje del Castillo, junto a la puerta de San Ginés, que luce las armas de los Zúñiga. Ante el castillo se extiende la plaza de toros, con estructura rectangular, construida en el siglo XVI. De este siglo son también la Alhóndiga, las Carnicerías y la antigua Cárcel Real. Del siglo XVII es la casa del Escribano.

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A través de la Calle Larga, con casas nobles y otras de tipología popular se llega a la plaza de la Iglesia, donde se alza la iglesia de Santiago y San Ginés de Arlés, edificada durante los siglos XIII y XIV. Las tres naves del templo se cubren con artesonado mudéjar y albergan interesantes sepulcros góticos. Frente a los pies se yergue la torre de las Campanas, del siglo XVIII.

A las afueras quedan la ermita del Humilladero y la ermita de Nuestra Señora de la Cuesta, del siglo XVII, con retablo barroco que custodia la imagen románica de la Virgen de la Cuesta, en cuyo honor se celebra una espléndida romería los días 7 y 8 de septiembre, fechas que los hombre y las mujeres del lugar aprovechan para lucir sus mejores galas charras.

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Antes de proseguir hacia otras localidades sugerimos alargar la estancia en esta población y aprovechar para comer. Podemos empezar por degustar los variados embutidos -chorizo, salchichón, lomo- y jamón de cerdo ibérico de calidad excepcional. Si aún no hemos probado el hornazo, ahora es un buen momento para hacerlo, relleno de embutidos serranos. Característico de Miranda es el limón serrano, ensalada preparada con limones, naranjas, huevo cocido, chorizo y carne asada, aliñado con buen aceite. Típicamente serrano es también el cabrito cuchifrito, que recomendamos tomar. Los vinos para acompañar deben ser los de la sierra. Para los postres podemos tomar algún dulce -leche frita, perrunillas- y, si es época de fresas, debemos probar las que se cultivan en Miranda.

A 7 Km. al oeste de Miranda del Castañar está..........

Mogarraz: 398 hab. Fiestas: 5 de Agosto, Nuestra Señora de la Nieves. Unos de los pueblos más pintorescos, tranquilos y atractivos de la sierra de Mogarraz, cuyos alrededores poblados de cerezos florecientes y exultantes en primavera causan una viva impresión. Sus casas típicas serranas, con entramado de madera, muestran símbolos de señorío. Del siglo XVII es la iglesia parroquial de Nuestra Señora de las Nieves, con hermosa torre y buen retablo barroco.

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Paseando por sus calles- Castillo, José Antonio, plaza España- encontramos diversos talleres en los que se realizan labores de talla y de filigrana charra. Pero las actividades artesanas que más fama han dado a Mogarraz son la de la zapatería y la realización de bordados. Aquí podemos ver y comprar botos camperos y zapatos de piel de becerro, de ternera o de potro así como magníficos trajes charros, mantelerías y colchas bordadas con las características flores, aves. leones y serpientes de colores vivos.

En las inmediaciones de la población se encuentra la Peña de la Cabra y Peñalvo, lugares con muy buenas vistas y frondosa vegetación.

Desde Mogarraz en dirección norte cruzamos el río Francia, pasamos por las Casas del Conde y proseguimos hasta llegar a........

San Martín del Castañar: 242 hab. Fiestas: 10 y 11 de Agosto, Visitación de la Virgen del Socorro. Prueba evidente de la antigüedad de esta pequeña villa es la existencia de una calzada y un puente romano, en cuyas inmediaciones se levantan dos de las cuatro ermitas que posee el pueblo, la del Humilladero y la del Socorro. Del castillo que se construye entre los siglos XIII y XV se conservan varios lienzos de muro y restos muy maltrechos de las dos torres, en su día unidas por un ala de habitaciones y protegidas por una cerca exterior. Propiedad del obispado de Salamanca, el castillo pasa, en el siglo XV, a los Condes de Miranda. Junto a él se encuentra la singular plaza de toros rectangular, con un tronco de álamo en un costado.

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La iglesia de San Martín se erige en el siglo XIII dentro de los cánones del románico-mudéjar. De esta época conserva las tres naves separadas por grandes arcos torales de ladrillo. La capilla del Evangelio, la capilla Mayor y el crucero son fruto de las remodelaciones efectuadas durante los siglos XVI y XVIII. Del siglo XVI es también el atrio jónico y la airosa espadaña rematada por bolas. de las obras que se conserva en el interior cabe mencionar el retablo mayor, en el que se venera el Cristo del Miserere (s.XVI); una tabla con la representación del Ecce Homo en la capilla del Evangelio y un retablo barroco con la imagen de Nuestra Señora de Gracia en la capilla de la Epístola, que se cubre con un hermoso artesonado octogonal.

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Muy agradable resulta pasear por las calles de San Martín del Castañar. Aunque ya hemos visto muchas casas con entramado de madera, no por ello dejan de sorprendernos, casi siempre ornamentadas con flores y en ocasiones con blasones, que nos hablan de antiguos moradores nobles. También aquí encontramos buenos obradores de artesanía, sobre todo de cerámica y de orfebrería, en cuyas piezas abundan los azabaches, el coral y otras piedras semipreciosas.

Nos dirigimos ahora hacia San  Miguel del Robledo, donde tomamos la C-515 para llegar a.......

Sequeros: 252 hab. Fiestas: 5 de febrero, Las Águedas, Las Cruces de Mayo. 15 de Agosto, Virgen del Robledo.

Centro de la comarca serrana, Sequeros posee varios templos de interés como son la iglesia parroquial de San Sebastián, construida en el siglo XVII con planos de Jerónimo García de Quiñones; la ermita del Humilladero, erigida en el siglo XV y recientemente restaurada, y la iglesia de Santa María del Robledo o de la Virgen de la Asunción, de los siglos XVI y XVII. 
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De estructura muy similar a la iglesia de San Martín del Castañar, la nave central y la capilla mayor se cubren con hermosos artesonados. En el retablo mayor vemos la imagen de la Virgen de la Buena Leche; el camarín guarda los restos de la Moza Santa, Juana Hernández, <<La Profetisa>>, cuyos hechos se rememoran en la fiesta de las Cruces de Mayo. De muy buena factura es la imagen de San Juan, obra de Antonio de Paz, del siglo XVII.

Desde la iglesia del Robledo y desde el mirador de la Cruz, en el lado opuesto de la población, dominamos una amplia extensión de la Sierra.

Tras la visita a Sequeros nos encaminamos hacia Linares de Riofrío. Para ello tomamos la C-515 y tras 19 Km. de curvas y de cruzar el río Alagón entramos en Santibáñez de la Sierra. En esta localidad debemos cambiar a la C-512. A 3 Km. junto al Alagón, está San Esteban de la Sierra, cuya iglesia posee muy buenas esculturas del siglo XVII. Ascendemos hacia el puerto de Linares, pasando junto a San Miguel de Valero. Tras llegar a la cumbre de 1001 m. de altitud, iniciamos el descenso para llegar a......

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Linares de Riofrío: 1.280 hab. Fiestas: Segunda quincena de Junio, Fiesta de la Fresa. 15 de Agosto, Nuestra Señora del Buen Suceso.

En Linares de Riofrío visitamos la iglesia parroquial de nuestra Señora de la Asunción. Del primitivo templo románico conserva la cabecera; el resto es obra del siglo XVI. Original y un tanto extraña resulta la doble espadaña rematada por pirámides y bolas. En el interior descuella la capilla Mayor, cubierta con artesonado mudéjar del siglo XVI y ornamentada con un retablo de la misma centuria. Algo anteriores son las tablas que ocupan las calles del retablo, con escenas marianas en la parte inferior y de temática cristológica en la superior. Los retablos laterales son del siglo XVII.

Muy cerca de Linares, a escasos 4 Km. al oeste, está el bosque y la zona recreativa de La Honfría, con abundantes y frondosos árboles.

También desde Linares podemos acercarnos a Monleón, villa que debe su fama al señorial castillo que se alza en la confluencia  del río Alagón y del Arroyo Carnicero. De este edificación medieval se conservan varios lienzos de muralla, unos almenados y otros desmochados, del siglo XIII, restos de la puerta de la villa y la gallarda y altiva torre del homenaje, del siglo XV.

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Podemos visitar El Endrinal ya en dirección a Tamames, pero antes podemos dar un pequeño rodeo para visitar, Los Santos, donde podremos admirar, la ermita, la Iglesia, el Portalito, y como no la Plaza de Toros, que entre todos los santeños han hecho realidad su obra. También nos podemos quedar unos días, en cualquier de sus 10 casas rurales, para así visitar los alrededores, con más detalle.

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Podemos tomar unos vinos, en los bares del pueblo, donde cada uno tiene su especialidad, "Cafetería Expres"  EL MORRO, "Bar Delicias" EL PULPO A LA GALLEGA, o si lo prefieres quedarte a comer en el Restaurante El Canalizo, donde toda la comida es auténticamente casera

Después seguiremos hacia Fuenterroble de Salvatierra donde podemos visitar la posada del peregrino de la Vía de la Plata, así como su iglesia......

De regreso a Linares de Riofrío emprendemos el camino hacia Tamames.  Debemos recorrer 20 Km. a lo largo de los cuales pasamos Escurial de la Sierra, junto al río Huebra, y por Tejeda y Segoyuela, donde divisamos los restos de la torre del castillo.

Ya casi en el mismo Campo Charro está Tamames (1.097 hab), localidad en la que podemos hacer noche. Pero antes de disponernos a cenar y a descansar debemos pasear y detenernos en lugares de interés como son la torre del castillo, cuya puerta se decora con círculos, florones, un pequeño castillo y motivos de ajedrezado, y la iglesia parroquial, trazada por Rodrigo Gil de Hontañón en el siglo XVI y con torre hispano flamenca de la centuria anterior

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Son varios los restaurantes- Casino, Vigamar...- en los que podemos disfrutar de una buena casa.

Tendremos que descansar bien..... para poder seguir con nuestra visita a la provincia de Salamanca.......


El silencio de la cima

<<Unos días en la cumbre silenciosa, en el Santuario de Nuestra Señora de la Peña de Francia. (..) He vivido unos días de silencio, de augusto silencio. Ni chirriar de cigarras, ni gorjear de pájaros, ni balar de ovejas, y, sobre todo, nada del rumor enloquecido de las atareadas o alborotadas muchedumbres humanas. A ratos el canto dulce del armonio que en el coro del Santuario tocaba algún dominico de los que allí arriba, en aquel verdadero sanatorio, se reponen del rudo invierno de Salamanca. (...) ¡Vivir unos días en el silencio y del silencio, nosotros, los que de ordinario vivimos en el barullo y del barullo! Parecía que oíamos todo lo que la tierra calla, mientras nosotros, sus hijos, damos voces para aturdirnos con ellas y no oír la voz del silencio divino. Porque los hombres gritan para no oírse, para no oírse cada uno a sí mismo, para no oírse los unos a los otros.>>

Andanzas y visiones españolas
Miguel de Unamuno

La Santa Compaña

La Alberca, como toda sierra, se repuebla en el siglo XII con gentes procedentes de Francia, patria de Raimundo de Borgoña. Precisamente de esta época de repoblación perviven algunas tradiciones y una de las más curiosas e impresionantes es la de la Santa Compaña.  Cada día, a la puesta del sol, un grupo de tres o cuatro mujeres, denominadas Santa Compaña, recorren las calles del pueblo tocando la esquila de las ánimas mientras van rogando, en voz alta, por las ánimas del purgatorio y las almas de los difuntos.


Fiestas Albercanas

La Alberca es una de las localidades españolas con un acervo festivo más rico y popular. Entre las numerosas festividades que se celebran a lo largo del año descuellan tres. En Las Candelas o Día del pan y de la luz., la imagen de la Virgen con el Niño desfila procesionalmente portando los atributos de la luz y del pan, esto es, la vela y las picas o roscas de pan adornadas con pequeñas flores y animales que lucen, la Virgen en el brazo derecho y el Niño al cuello.

El lunes de Pascua o Día del Pendón se realiza la romería a la ermita para conmemorar la batalla de Matancias (1475), batalla en la que las albercanas arrebataron a las tropas portuguesas el Pendón del Priorato de Ocrato, que luchaba a favor de doña Juana la Beltraneja. En agradecimiento a esta acción, Isabel la Católica instituyó, al lunes siguiente, el día del Trago. Seis escancianos sirven el trago en seis barquillos o vasos dobles de plata.

La fiesta que más público congrega es la de la Asunción de la Virgen, en la que tiene lugar El Ofertorio y La Loa a Nuestra Señora. Se trata de una representación teatral de origen medieval llevada a cabo por las mismas gentes del pueblo. Lucifer, montado sobre un dragón de siete cabezas llenas de pólvora, se enfrenta al arcángel San Miguel, provisto de una reluciente espada, con la aviesa intención de impedir la celebración de La Asunción. A pesar del ruido, de la pólvora y de la traca, el arcángel sale victorioso.


Los vinos de la Sierra de Salamanca

La zona vitivinícola de la Sierra de Salamanca comprende municipios como Sotoserrano, Cepeda, Miranda del Castañar, Santibáñez de la Sierra y San Miguel de Valero, entre otros, todos ellos situados a ambas márgenes del río Alagón. En las empinadas laderas del valle y dispuestos en bancales se cultivan viñedos de las variedades Rufete, Garnacha y Tempranillo, de los que se extraen vinos rosados y tintos. Los rosados, ligeros y afrutados en sus primeros meses, adquieren, posteriormente, más cuerpo, sin perder por ello su sabor y aroma de fruto. Los vinos tintos de color vivo y aroma suave, son ligeramente ácidos.


El bordado

Las labores de bordado salmantino, que se aplican a trajes, manteos, mantillas, colchas, etc. se caracterizan por su profusa ornamentación, en ocasiones combinada con cenefas de encaje y ganchillo. Entre los motivos más utilizados están los florales y vegetales -árbol de la vida, claveles, rosas, tulipanes-, los zoomórficos -aves, peces, perros, toros, animales fantásticos-, los geométricos -zig-zag, roleos, cadenas-, y elementos varios como las encomiendas. Si bien para muchas personas las rosas no son más que rosas, los perros son perros y las aves son aves, para otras, más aficionadas a los simbolismos, estos elementos tienen claros significados. Así los peces parecen ser el símbolo de la virginidad, el árbol de la vida el de la fertilidad, el perro alude a la fidelidad.... También hay quien relaciona el toro, el león y el águila con los evangelistas, a semejanza de las representaciones pictóricas y escultóricas del Tetramorfos.


Los datos  están obtenidos del libro "Guía del Viajero Salamanca Ciudad Rodrigo y Provincia" de Susaeta Ediciones S.A. Coordinación del libro: Raquel Arroyo Fraile. Ilustración del libro: Juan Carlos Martínez Tajadura.


Realización y Actualización: Ángel Manzano Mesón
Última actualización 13 de Diciembre del 2000
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