| PRÓLOGO |
| A
ti, quien quiera que fueres, lector amigo, a quien llegó este opusculito,
te diré en breves palabras: No busques en poco campo, ni literatura, ni
arte, ni cosa alguna digna de mérito apreciable. Solamente un sano deseo
de trabajar en lo que se nos encomendó, y un temperamento incapaz de
reposo. |
| El motivo de
bendecir e inaugurar las nuevas escuelas de esta villa, la restauración
de cierta parte de la iglesia, la bendición de dos nuevas imágenes para
nuestro templo, la iniciación de una activa campaña de Acción Católica
y algún acto de caridad mediante el apoyo de Auxilio Social y de la
Falange eran motivos suficientes para hacer una gran fiesta |
| Nuestro
Ayuntamiento en pleno y cuantas personas median la trascendencia lo vieron
con agrado. Y yo que he procurado siempre "hacerme a la forma de grey"
y que también aquí he encontrado muy grande y desinteresado afecto, me
determiné a reunir todas estas piezas sueltas para engarzarlas y darle
vida, y se les dió. |
| El resultado ha
sido un gran programa de festejos: unos actos religiosos, otros culturales
y recreativos, con asistencia de distintas personalidades de Salamanca;
una breve reseña histórica de nuestra villa, que vas a leer, porque la
tienes ya en la mano, y un paso adelante en la cultura de nuestro
pueblo. |
| Para honra de
estos mis hijos, para alegría de mis superiores y amigos, y al servicio
de la santa causa que me animó a ser sacerdote. |
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EL AUTOR |
| Con licencia
eclesiástica |
| Castilla y Extremadura, que se
dan la mano en esta villa de Los Santos, como en uno de tantos puntos
limites entre ambos territorios. |
| En efecto. Cualquier
desconocido que visite por primera vez este bello rinconcito de Salamanca,
tiene que admirar en Los Santos la diversidad del paisaje. Al norte, hacia
la capital, los terrenos labrantíos, arcillosos o ligeramente calizos,
cada vez más fértiles, salpicados en sus ondulaciones y planicies de
robles y encinares. Al sur, hacia las ciudades de Béjar y Plasencia, las
tierras pobres, arenosas algunas, porque recogieron los materiales
disgregados de las peñas, entre canchos y masas graníticas de alto
relieve, rodeadas a veces de masas verdes de bajo monte y con la
cordillera al fondo, casi siempre blanca, o con verde-azul oscuro, en los
meses de mucho calor. |
| bloques
graníticos, en formas raras y caprichosas, redondeadas sus aristas, como
una ciudad encantada fabricada por la erosión y por el tiempo, es todo
ello cosa de un instante, como de un sueño, o como un repasar de
fotografías después de un largo viaje a dos latitudes diversas. |
| Esa es nuestra situación
y nuestro paisaje: Un punto de transición entre dos regiones
naturales, como le dan a entender muy bien las delimitaciones
diocesanas, de Salamanca, Coria y Plasencia, que se junta dentro de
nuestro término en una misma peña, y que, por su antigüedad, son
anteriores a las divisiones administrativas. Ese es el marco natural
y pintoresco donde se extiende la villa de Los Santos con sus
novecientos metros de altura, con sus 1.773 habitantes de hecho, que
la coloca a la cabeza de los principales núcleos urbanos de la
provincia, y que, por su clima de elevación geográfica, no llega
nunca al extremo caluroso de lo restante de la meseta castellana. |
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|
El Ayuntamiento y un grupo
escolar de niñas. |
| He recorrido uno por uno los
pergaminos más viejos del archivo parroquial, y entre los manuscritos
venerables, cifrados algunos de ellos, por lo que resultan en gran parte
ininteligibles, cuando no deslucidos, blancos ya por la acción del tiempo
y estropeados, está en primera fila el libro de bautizados, que comienza
en el año 1547, del que tomo lo que sigue: |
| "Viernes onze
de Noviembre deste dicho año de mil y quinientos quarenta y siete. Yo
Francisco de la Torre, cura Beneficiado deste lugar de Los Santos,
baptizé a......" Y más adelante, en el mismo mes y año, hay otra
partida que dice. "Yo el Bachiller Andrés de Santana, teniente de
Beneficiado.. baptizé a....."· |
| De todo ello se desprende que
ya por esta fecha, como fué, en lo sucesivo, había aquí dos sacerdotes,
y que el tal lugar de Los Santos no era tan pequeño, sino un poco más
reducido que en la fecha actual, si tenemos en cuenta los datos
comparativos que vamos a recordar. |
| Algunos años más tarde
(prosiguen los datos del referido pergamino), muerto ya el duque, se
agregó esta villa, por legítima ley de herencia, al condado de Valero,
de donde era don Juan Manuel de Zúñiga y Manrique, hijo menor del finado
y hermano del siguiente duque de Béjar, don Alonso Diego López de
Zúñiga. Y viene aquí para nosotros el momento cumbre de nuestra
historia. |
| En diciembre de 1643, el vecino
Pedro Álvarez, acompañado de Matías Morato, de la misma localidad,
reunieron de su propio peculio, y lo recaudado entre el vecindario la
cantidad de 64.467 reales y tres maravedíes de plata doble, que era el
importe que abonó dicho duque, ocho años antes, más 2.770 maravedíes
en moneda de vellón que le importaron las costas, para que se le
entregaran a sus herederos, o depositaren en persona de toda seguridad, si
ellos no lo quisieran recibir, ya que, mediante este pago, quedaría la
villa en plena libertad y en uso de su propia jurisdicción, como lo
estaban muchas ciudades y villas, sometidas tan solamente a las
disposiciones del rey. |
| En efecto, al marqués de
Valero no quiso aceptar, ni en principio, la proposición, porque se
hacía un tremendo jirón en sus dominios; pero el tal Pedro Álvarez,
aprovechando sin duda su talento, su ascendiente moral en la villa y la
menor edad del marqués, que no contaba los veinticinco años, como más
adelante veremos, logró el beneplácito real, y acompañado del tal
Matías Morato depositó el dinero en manos de Bartolomé de Espínola,
del Consejo de Guerra y hacienda de S.M., para que se entregara a quien
procediera (limpia conciencia de nuestros antepasados) o quedara a
disposición del rey. |
| Si en la historia de los
grandes imperios ha habido épocas de resurgimiento y esplendor, yo diría
que en la vida de los pueblos, como en la de los individuos, pasa lo
mismo, y, por lo tanto, que esta fue la verdadera época de esplendor y
el resurgir de la villa cuya historia vamos perfilando. |
| Este Pedro Álvarez (una
especie de Fernán González de Castilla) se nos presenta como un tipo
fuerte, enérgico, de perfil calderoniano, que supo desligar a sus pueblo
de las reminiscencias de la vida feudal, para darle su verdadera
configuración. Se cultivaron las tierras por cuenta propia,
desaparecieron muchísimos tributos, se incrementó el cultivo del lino y
se abrieron muchísimos telares; se fomentó en todas sus ramas el trabajo
honrado de nuestra artesanía (aún hay telares rudimentarios que hacen
labores primorosas) y se encaminaron todos por la senda de un relativo
progreso hacia el porvenir. |
| Veamos ahora los escritos
auténticos del rey y del marqués de Valero, extractándolos
convenientemente, y no olvidemos a este Pedro Álvarez que, a mi ver, ya
debiera tener grabado su nombre en una cualquiera de las calles
principales, para reconocimiento perdurable de quienes forman hoy su
descendencia y posteridad. |
| La construcción del actual
edificio debió llevarse a cabo bien entrado el siglo XVI, pues que la
entrada principal es de un estilo plateresco perfectamente delineado; sin
embargo, la parte del ábside o capilla mayor es anterior a esta época,
probablemente entre los siglos XII o XIII, cuando el románico perdió su
influencia bajo el influjo de las nuevas construcciones ojivales. |
| Se advierten sus arcos
apuntados, sobre columnas adosadas con raras figuras faltas de naturalidad
y perspectiva, que alguien pintó de negro con muy mal gusto. Y sobre todo
ello, la bóveda, severa, lisa firme como la coraza de un guerrero del
tiempo medieval. |
| El resto del edificio, como ya
hemos dicho, es posterior; pero merecen especial mención los frontales de
los altares laterales, descubiertos no ha mucho tiempo por mi antecesor,
don Pablo Montero, al desplomarse, carcomido y desvencijado por la humedad
y el tiempo, el maderamen tallado que los recubría y servía de mesa de
altar. |
| En los inventarios de mis
antecesores, que he procurado revisar por si se hallaba algún dato
interesante, solamente ponen lo siguiente: "Una cruz parroquial de
bastante mérito artístico, de plata, con su correspondiente armazón. Su
peso aproximado veinte libras". A lo cual alguno le añadió:
"Es de mucho mérito, según dicen los inteligentes". |
| En efecto: se trata
de una pieza de plata de 1,07 metros de altura, dividida en
dos partes, al parecer de épocas distintas, o al menos de
diferente estilo. Primeramente la Cruz propiamente dicha, no
por completo maciza, de estilo gótico florido, como de fines
del siglo XV. Lleva en el centro, por su parte anterior, la
imagen de Jesucristo crucificado, y en la posterior a San
Bartolomé apóstol, titular de la parroquia, a más de otras
imágenes y símbolos modelados primorosamente. |
| En segundo lugar,
la peana o armazón que sostiene la Cruz y forma parte de
ella, para unirse por abajo el palo de la manga que la
soporta, y en la que también son de admirar los riquísimos
bordados en oro sobre el fondo de raso encarnado, a tono con
el color litúrgico de la festividad del Santo Patrón. |
| Esta parte, de
plata maciza, tiene un marcado estilo plateresco del siglo
XVI. El plateresco que sirvió de modelo a la piedra de
nuestras catedrales y templos, en aquella época en que
comenzó a iniciarse el puro renacimiento español. |
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Cruz parroquial |
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| Tiene en su derredor pequeñas
hornacinas con las figurillas de los doce Apóstoles, ángeles, columnas,
adornos y pequeñas torretas con seis campanitas que suenan al caminar. Es
sin duda alguna, una gran obra de arte. Habrá otras parecidas,
semejantes; más no creo que haya otra (me refiero a la diócesis) que por
su tamaño y su estilo la supere, pues que puede colocarse a la cabecera
de las mejores joyas diocesanas de orfebrería religiosa. |
| En esta ermita (la única que
queda de cuantas había) se fundó en 1708 una capellanía perpetua.
Fueron sus fundadores, varios vecinos de esta villa y tres más
forasteros, pertenecientes, uno a Campillo, otro a Palacios y otro a
Fuenterroble, lugares por entonces todos ellos de la jurisdicción de la
villa de Salvatierra. |
| El edificio, situado en un
altozano extramuros de la población, es anterior a esta época y esta
bien conservado merced a la piedad de sus fieles y a las obras realizadas
por el Ayuntamiento. |
| Se establecía en la
fundación, que el capellán fuese "un hijo de vezino y natural de
esta Villa, prefiriendo los que fueren sacerdotes, pobres o estuvieron
más próximos a serlo y el más virtuoso. Y no habiendo ninguno que lo
sea sacerdote ni estudiante se nombrará otro cualquiera hijo de vezino
aunque no sepa más que la doctrina Cristiana". (Tomado de los
manuscritos de la fundación). |
| Fué el primer capellán el
licenciado don Pedro Álvarez, hijo de esta villa, clérigo de menores que
posiblemente llegó a ser sacerdote, y con lo cual habría tres: el
capellán, el párroco y coadjutor. En diciembre de 1848 dejó de ser
capellán don Atilano Hernández "por haber pasado al estado de
matrimonio", según dice el escrito (para lo cual se ha de tener en
cuenta que a estos capellanes no se les exigía ser sacerdotes), y se
nombró a don Teodoro Carrasco, seminarista de Salamanca, que tampoco
debió terminar la carrera, puesto que figura como el último capellán,
que también dejó de serlo por contraer matrimonio. Por estas razones se
dió el cargo de la capellanía al párroco de la feligresía, como lo
está la hora presente. |
| Seguramente la fiesta
principal es la del titular de la parroquia, San Bartolomé,
apóstol, el 24 de agosto. por el esplendor con que se celebra,
sigue la del Corpus, y la de la "Romería", el "Lunes
de Aguas", en la ermita de la Virgen del Gozo. |
| Aunque alegres y
divertidas estas festividades, se ha perdido mucho de su antiguo
esplendor. Yo pienso que, ahora que estamos sacando de los viejos
arcones de nuestra tradición todo lo antiguo, para no romper el
hilo de continuidad que nos une al pasado (obra digna del mejor
ecomio), será bueno recordar aquellos pasados tiempos de nuestros
mayores, en los que vivían ciertamente una vida de menos adelantos,
pero de una santa paz y sosiego patriarcal que, en cuanto no sea
posible, debemos imitar. |
| Dice así otro pergamino
del archivo parroquial, donde constan los acuerdos del Ayuntamiento
en el año 1940: |
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Don Francisco V. Vargas,
cura ecónomo de la villa |
| "Y que por cuando se hacen
las fiestas de Santísimo Sacramento es necesario que también ayude a
zelebrarlas, acordándose que se cierra la plaza, y se comete (se encarga)
a José Hernández y Diego Fernández que hagan doscientas garrochas, y a
Federico Rodríguez que limpie las calles y ayude para poner el tablado, y
hacer poner asientos a Juan Carrasco alcalde, y y asista Juan Castaño
alguacil.-Cométese a Fernando Rodríguez que ba a Salamanca que traiga
media arroba de confitura y esté a órden del Consistorio y un pellejo de
bino blanco y una carga de niebe.- Y que las fiestas de hagan a la
víspera de Córpus. Por la mañana una comedia y a la tarde los toros y
al día siguiente procesión solemne como de costumbre y a la tarde la
comedia" Hasta aquí el manuscrito. |
| ¡Digna España que se fué!
¡Digna fe de arraigadas creencias! ¡Santa Paz de nuestros mayores!
¡España Tradicional y auténtica! ¡España de Santos y eruditos, de
sabios y conquistadores, de ermitas y de romeros, de garrochas y espadas,
de toros, de procesiones, de todo, en fin, lo que constituye el acervo
sagrado de los que nos dieron la sangre que llevamos y dejaron para
nosotros, libre de otras gentes, esta santa tierra que pisamos! ¡España,
Dios te salve! |
| Como vemos, el fundador del
vínculo, que ya deseó hacer de la aldea, no una villa independiente,
sino un Estado, si hubiera sido posible, como da a entender en su escrito,
fué el padre de aquel Pedro Álvarez del que ya hemos hablado, hombre
enérgico que no echó en saco roto los consejos y recomendaciones de su
progenitor. |
| Se disolvió el vínculo en
1854, por división entre los hermanos, Antonio, Elena, Bernardo, María,
Diego y Rosalía Álvarez, hijos también de otro Pedro Álvarez, que fué
el último poseedor. |
| El vínculo de los Moratos fué
fundado en 1789 por Catalina García Gómez, y se disolvió por venta de
sus posesiones en 1859. |
| El Ayuntamiento dispone de una
administración saneada y ventajosa bajo el aspecto económico, pues que
merced a sus arbitrios ordinarios cubre las pesetas 42.918 que importa
actualmente el presupuesto, sin necesidad de repartimientos de utilidades
ni otros gravámenes, pudiendo no obstante, pagar además todo lo
correspondiente al señor médico, por iguales y titular, sin que por tal
concepto hayan de abonar cosa alguna los vecinos, a quienes basta el hecho
de residencia en la villa de un modo permanente y habitual para quedar
exentos de toda clase de gastos relacionados con dicha asistencia
facultativa. |
| Por derecho corresponde haber
dos sacerdotes; pero las actuales circunstancias, que han limitado
extremadamente nuestro clero obligan a la Jerarquía eclesiástica a que
solamente haya uno. Dispone la villa de farmacia, luz eléctrica, línea
de automóvil a Salamanca y de dos carreteras que, en forma de cruz,
llevan ramales a Salamanca, a Sequeros, a Béjar por Valdelacasa y a
Guijuelo. |
| Si eres de la villa,
para que sientas el afecto de tu pasado y hagas cuanto esté en tu mano
hasta lograr que tu patria chica un provenir creciente, en el que, sin
olvidar tus tradiciones, camines hacia el nuevo orden de cosas que plantea
la vida, con el paso firme y sereno cara a la luz de un nuevo día de fe,
de grandeza, de imperio y de esplendor. Hay que hablar correctamente, y
para eso, leer. hay que observar al ir a la capital, y aún aquí mismo,
de muchos (no sólo de los funcionarios), lo que podemos enseñar a los
otros en nuestro cotidiano vivir. Y si es así, yo os digo (que soy bien
claro) que, si no llegamos a hacer un Estado, como hemos visto que deseaba
aquel Diego Álvarez, si al menos con la ayuda de Dios y de todos (que no
vamos a descansar), el gozar de una agradable vivir en este rinconcito de
la provincia de Salamanca, donde la madre Naturaleza le dió cuanto de
bello y de hermoso hubiera de desear. |
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Un pastor. |
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| Si no eres de aquí, tú,
que has sufrido un instante la sinceridad de mi pluma y la claridad
de mi pobre estilo, no huyas, no te quedes sin ver alguna vez la
"Sierra de Salamanca". Si eres maestro, médico,
sacerdote, secretario o persona que en beneficio de los demás has
de desempeñar un cargo público, no "escapes" de la
Sierra, escuchando perjuicios de espíritus enclenques, pusilánimes
y mal acondicionados, que de ese menguado interés, y de esa falta
de vocación, y de esa falta de sacrificio, tendrán no pocos la
culpa del relativo atraso que suelen mentar. |
| A estos sitios, y a otros
más necesitados, enviaría yo los mejores valores sociales en todo
orden (y por cierto que bastantes he conocido), para contrastarlos y
para que dieran su fruto. Porque si se esconde la luz bajo el
celemín, o se lleva a alumbrar donde ya hay sobrada luz. |
|
|
Río de la Vega. |
| Con dificultad llegarían los
pueblos a abrirse paso a ese nuevo día, que tanto se pregona, en el que
la vida próspera, alegre, respetuosa, culta, decente y cristiana de
merezca vivir. |
| Ven, pues, cuando te sea
posible, discreto lector. Ven por estos campos de matorrales y peñas; de
corazones sanos y de arroyos transparentes. Ven a nuestras umbrías, bajo
las elevadas copas de tupidos fresnos y pomposos castañares. Ven para que
descanses sobre esa natural alfombra recubierta de flores y embalsamada de
un ambiente de frescor. Ven a este clima de altura, para que puedas, con
el pulmón abierto, despojarte del ambiente viciado de la oficina, del
taller, del café y del ruido de la ciudad. Ven para estar contigo y para
que puedas leer en el libro policromado de la Naturaleza el conglomerado
inmenso de la sabiduría de Dios. Ven a nuestras fiestas, que han de ser
grandes, para que no se olvide el esfuerzo que todos hemos puesto en el
ansia de regeneración. Y si con todo ello logramos dar un nuevo paso
adelante, podremos decir ante nuestra conciencia, ante Dios y ante los
hombres, que todo lo que se encomendó se ha cumplido: la mayor alegría,
la mejor recompensa y la más profunda satisfacción. |
|
F.V.V. |