Quinto Itinerario   

Embalses, saltos y Arribes, y el campo de Vitigudino

Comenzamos nuestras rutas provinciales con la visita a la zona noroccidental de Salamanca. Siguiendo el curso del río Tormes y Duero tendremos la oportunidad de ver una serie de poblaciones que atesoran buenas obras artísticas y que además gozan de un marco geográfico de enorme belleza. La comarca de Las Arribes, que ahora nos disponemos a conocer, posee una vegetación excepcional y una abundante fauna que posibilita la práctica de la caza y de la pesca; grandes cortadas graníticas por donde fluye el Duero cuando se aleja de Castilla; unos hermosos saltos de agua y otras sorpresas que iremos descubriendo al adentrarnos en sus tierras.

Iniciamos  nuestro itinerario fluvial en.....:

Ledesma: 1919 hab. Fiestas: Martes de Aguas, Corpus Christi, con procesión por las calles del pueblo y encierros o Espantos de toros en el campo, 16 de julio, Virgen del Carmen.

La romana Bletisama y Letesma medieval  se asienta sobre un cerro junto al río Tormes, a 780 m. de altitud. Reconquistada por Alfonso I repoblada por Fernando II en el siglo XII, en 1462 el rey Enrique IV concede la villa a don Beltrán de la Cueva, conde de Ledesma, quien manda construir el puente sobre el Tormes, con arcos apuntados. En las afueras de la población se conserva la iglesia de Santa Elena, románica del siglo XII, con buena labor escultórica en los modillones del ábside. Frente a la sencillez exterior asombra el retablo mayor, barroco del siglo XVIII. Ya en la villa vemos la iglesia de San Miguel, también de época de repoblación pero muy restaurada en el siglo XVIII.

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La iglesia de Santa María, junto a la plaza, es sin duda la mejor de Ledesma y una de las más bellas del gótico salmantino. Aunque su construcción se inicia dentro de la estética románica, la mayor parte del edificio responde a esquemas góticos, con posteriores aditamentos renacentistas y neoclásicos. En el siglo XV, Juan Gil de Hontañón erige la nave y la sacristía, y en la centuria siguiente Pedro de Lanestrosa edifica el crucero y la capilla Mayor, ésta cubierta con bóveda avenerada. De las obras que se atesoran en el interior del templo sobresalen el retablo mayor, neoclásico, obra de Luis González; el retablo barroco de la Virgen del Rosario, en la capilla de don Enrique de la Cueva, y la sillería gótica. La Iglesia también posee un pequeño museo en el que se muestran tallas policromadas y otras de vestir, indumentaria eclesiástica y diversas piezas de orfebrería. De entre las varias custodias que se exhiben descuella la realizada por Francisco de Agreda a inicios del siglo XVIII y que desfila procesionalmente el día de Corpus Christi.

De la importancia que Ledesma tuvo en otro tiempo dan buena cuenta las casas blasonadas que vemos por sus calles y su elegante y sobria plaza Mayor. Muy buena estampa tiene el castillo o fortaleza, que se levanta en época de Fernando II junto con el recinto amurallado, del que se conservan las puertas de San Nicolás y del Puente, todo ello restaurado en siglos posteriores.

Antes de dejar Ledesma debemos probar sus afamadas rosquillas, también denominadas paciencias; verdaderamente se necesita paciencia para elaborar tan diminutos bocados.

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Si bien nosotros vamos a seguir el curso del río Tormes hacia su encuentro con el Duero, no debemos olvidar que a 7 Km. de Ledesma, río abajo, se encuentran los baños romanos, cuyos aguas termales surten al balneario allí instalado. estas aguas sulfurado-sódicas, que manan a más de 30 ºC, son sumamente beneficiosas por las afecciones reumáticas.

Tomamos la L-302, que, casi en paralelo el embalse de la Almendra, nos conduce hacia Villaseco de los Reyes, a 18 Km. de Ledesma. Proseguimos hacia Monleras, que posee una sencilla iglesia con buenos retablos rococó, y hacia Sardón de los Frailes. A medio camino entre Sardón y Almendra nos detenemos para contemplar el embalse de la Almendra, que se nutre fundamentalmente de las aguas del Tormes. En esta zona el embalse tiene una anchura de más de 15 kilómetros, buena parte de ellos pertenecientes a la provincia de Zamora, por lo que más parece un inmenso lago o un pequeño mar que no un embalse. En sus aguas abundan las carpas y el black-bass y además tenemos la oportunidad de practicar diversos deportes náuticos.

Continuamos hacia Almendra para después desviarnos al norte y ver la impresionante presa, de 3 Km. de ancho y 197 m. de altura, cuyas aguas alimentan la central eléctrica de Villarino. Volvemos a Almendra y proseguimos hacia Trabanca. En esta localidad tomamos la C-525 hacia el norte. Cerca del río podemos contemplar los últimos kilómetros del Tormes y un hermoso paisaje que nos anuncia las grandes cortadas de Las Arribes.

De regreso a Trabanca recorremos nueve kilómetros para llegar a Villarino, localidad en la que se inicia propiamente la comarca de Las Arribes o La Ribera. En los campos que circulan a Villarino y poblaciones próximas como son Pereña, Masueco y Aldeadávila de la Ribera, vemos viñedos en los que se cultivan las variedades de garnacha, rufete y malvasía, de las que se extraen vinos claretes frescos y afrutados y tintos de  fuerte color. Junto a los viñedos, dispuestos en bancales por la accidentada orografía, se cultivan olivos y almendros.

Villarino de los Aires: 1301 hab. Fiestas; 16 de Agosto, San Roque. Villarino es una de las poblaciones más activas de Salamanca, gracias a la existencia de la central hidroeléctrica y a las cooperativas vinícolas y de aceite. En esta localidad podemos adquirir botas de cuero y buen vino para que éstas no estén vacías. En el núcleo urbano, de calles empinadas, limpias y asfaltadas, visitamos la iglesia parroquial de Santa María la Mayor, que conserva gran parte de su originaria estructura gótica y buena talla de la Asunción, del siglo XVII, y el balcón de la Faya, que nos ofrece una espléndida panorámica del fértil campo escalonado y cultivado que se extiende hasta las lindes con Portugal. Un lugar de visita obligada es el magnífico paraje de Entrambasaguas, a cuatro kilómetros al noroeste del pueblo. Para ello debemos ascender por un estrecho camino de tierra que nos conduce hasta el punto donde se unen las aguas de los ríos Tormes y Duero. Es un lugar sumamente tranquilo y en el que los aficionados a la pesca seguro se llevarán más de una pieza. Si nos decidimos a caminar unos cuantos metros más aguas arriba, divisaremos la presa de Bemposta, ya en el país vecino. Otros lugares de interés paisajístico en el término de Villarino son el Teso de San Cristóbal, que conserva restos de una antigua ermita y de enterramientos; el Teso de la Bandera, desde el que se divisa la unión de los ríos, y el balcón de Pilatos con impresionante panorámica de las Arribes del Tormes.

Desde Villarino y en paralelo al Duero recorremos cinco kilómetros para entrar en....

Pereña: 507hab. Fiestas: 14 de Mayo, Romería a la ermita de la Virgen del Castillo.

De muy buena factura es la iglesia de Santa María, con torre a los pies del siglo XV, airosa espadaña y portada del siglo XVI, obra de Pedro de Lanestrosa. De las imágenes que conserva en el interior mencionamos el grupo gótico de la Virgen con el Niño, bellamente policromado. Si esta iglesia es el lugar de culto habitual, la ermita de la Virgen del Castillo es el templo de mayor devoción de Pereña y sus aledaños. En el mismo Pereña tomamos hacia el norte el empinado y pedregoso camino que nos conduce hacia la ermita; ésta se asienta sobre un castro ibero en medio de una amplia pradera con olmos. Obra austera del siglo XVIII, el interior se ornamenta con retablos realizados por Manuel Reinaldos en los que se veneran las imágenes de Santa Ana y Santiago, y con el retablo mayor, en el que se representa, en dos escenas, la aparición de la Virgen, obra del pintor Francisco García Ibáñez, de finales del siglo XIX. Pero lo realmente impresionante de este alcor es el paisaje que se divisa. Al frente el campo lusitano y abajo, bien al fondo, a 400 metros de profundidad, el Duero, que va hacia el encuentro con la desembocadura del río de las Uces.

De regreso a Pereña nos dirigimos hacia el camino del Cuero, que nos conduce al Pozo de los Humos o Humos del Uces, espectacular salto de agua cerca de 50 metros del río Uces en sus últimos tramos. La profundidad y al fuerza con que cae el agua provoca la formación de espuma y de una especie de <<humo>>, que no es más que agua en suspensión.
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Junto a la cascada se encuentra Palla Rubia, cueva con pinturas y restos de útiles prehistóricos, y río abajo, el salto de Pozo Airón, también de enorme belleza. estando aquí, en contacto directo con la fuerza de la naturaleza, es fácil comprender y compartir la opinión de los pensadores y los artistas románticos acerca de lo infinito y lo inmensurable del paisaje y del titanismo de la naturaleza. También es fácil compartir la opinión de don Miguel de Unamuno sobre su viaje a Las Arribes, que le hizo aseverar <<es el paisaje más bello, más agreste y más impresionante de España entera>>.

Volvemos a Pereña para proseguir hacia Masueco. Al cabo de nueve kilómetros cruzamos el río de las Uces. Muy cerca del puente contemplamos las Cachoneras del Uces, rápidos de agua que discurren sobre cancheras de pizarra y entre peñascos hacia el Pozo de los Humos. Un kilómetro más adelante está......

Masueco: 510 hab. Pequeña población con una hermosa casa modernista e iglesia parroquial construida durante los siglos XV y XVI, con bella portada y torre. También encontramos buena artesanía de mantas de tiras y bordados. desde las afueras podemos contemplar de nuevo el Pozo de los Humos o continuar hacia el norte.

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Tras recorrer tres kilómetros llegamos a........

Aldeadávila de la Ribera: 1.437 hab. Fiestas: 17 de enero, San Antón. 24 de agosto, San Bartolomé. Entre esta fecha y el día 27 se celebra la Fiesta del Toro. con encierros a caballo, partidos de pelota a pala y concursos de jotas y de roscas en la plaza.

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Rodeada de extensos viñedos, de olivos y de verdes praderas con vegetación mediterránea, Aldeadávila de la Ribera, capital de la comarca, se asienta sobre la ladera de un alcor.  En el núcleo urbano merecen una visita el neoclásico palacio del Marqués de Caballero y la iglesia de San Salvador, del siglo XVI, con imponente torre-campanario, obra de Pedro de Lanestrosa. En las inmediaciones se encuentra la ermita del Humilladero, con hermosas pinturas en la bóveda de la capilla mayor, y el convento de Santa María la Verde, fundado por don Beltrán de la Cueva, del que se conserva la iglesia; las dependencias conventuales se han transformado, actualmente en hospedería.

Dos lugares que no podemos dejar de visitar son el Picón del Águila y el Picón de Felipe, junto al pico de la Cabecera, de 770 metros de altitud. desde estos miradores divisamos no sólo el magnifico paisaje, sino también el embalse de Aldeadávila, rico en barbos, carpas y anguilas, y el Salto hidroeléctrico, que, con sus 140 metros de altura y dos enormes oquedades cavadas en la roca, es el de mayor potencia de Europa.

Desde el Embalse proseguimos hacia el sur. después de 14 kilómetros nos desviamos a la derecha y 7 kilómetros más adelante entramos en.......

Mieza: 352 hab. Fiestas: 8 de septiembre: Virgen del Árbol y Fiesta de las Madrinas, en la que se danza el baile de las banderas y se ofrecen dulces. En esta pequeña población, que posee dos ermitas, una dedicada al Santo Cristo y otra a la Virgen del Árbol, lo más sobresaliente son también sus miradores naturales hacia el Duero: Peña El Águila, Peña La Salve, La Code.... Conviene acercarse a La Code para ver hacia el norte el salto de Aldeadávila, al sur el inicio del embalse de Saucelle, y bajo nosotros, a más de 600 metros de profundidad, el serpenteante Duero.

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Desde Mieza nos dirigimos a Cerezal de Peñahorcada y Barruecopardo, localidad que posee importantes minas de volframio. Aquí tomamos la carretera que nos conduce hacia Vilvestre y de camino encontramos la sencilla ermita del Cristo de las Mercedes, del siglo XVII. Después de seis kilómetros llegamos a.......

Vilvestre: 711 hab. Es una de las poblaciones con más huellas del pasado. Posee un yacimiento neolítico; bellas casas góticas, cuyas portadas se decoran con bolas; un rollo medieval, a modo de humilladero, con ornamentación de sogueado, y la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción. La capilla Mayor, edificada en el siglo XVI, es obra de Pedro de Lanestrosa. La nave, del siglo XVII, presenta artesonado de par y nudillo. Vilvestre también tiene buenos miradores sobre el campo y sobre el Duero; estos son Monte Gudín y castillo de la Orbona. Siete kilómetros al sur, junto al embalse y la presa de Saucelle está.......

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Saucelle: 437 hab. Fiestas: 17 de enero, San Antón. Es costumbre llevar a los animales a la puerta de la iglesia y dar tres vueltas alrededor de la misma; al final el sacerdote imparte las bendiciones. 10 de Agosto, Virgen de San Lorenzo, cuyas fiestas se inician el día del toro. primer domingo de Octubre. Fiesta de las Madrinas, en la que se ofrecen piñonates y se realiza el baile de la bandera.

Junto a los ríos Duero, Huebra y Camaces, Saucelle se asienta sobre una elevada meseta de fértiles campos salpicados de almendros, naranjos y limoneros. La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Concepción es una buena muestra de la arquitectura gótica de la comarca. Aunque se erige en el siglo XIII, ya en el siglo XVI es objeto de reformas; Pedro de Lanestrosa añade la capilla mayor y el crucero. En el interior hay buenos retablos con cariátides realizados por Alonso Falcote.

Como ya son muchos los kilómetros que llevamos recorridos, conviene hacer una parada más larga y reponer fuerzas. Entre las delicias gastronómicas de la zona sugerimos probar la ensalada de regajo o la moruja, para continuar con algo más consistente, como una buena pierna de cordero asada o si se prefiere cabrito, por supuesto regado con los vinos de la Ribera. En los postres es necesario probar las roscas almendradas tan típicas de Saucelle.

Tras la comida y un reposado café reemprendemos nuestro itinerario. Nos acercamos a El Peñedo, muy cerca de la población, para ver a lo lejos Vilvestre y Barruecopardo. A continuación podemos optar por dos posibilidades. Bien dirigirnos hacia el sureste pasar sobre el río Huebra y llegar hasta el puerto de la Molinera y la cascada del Cachón de Camaces, o bien seguir hacia el oeste y visitar el salto de Saucelle, de menor potencia energética que las presas de Villarino y de Aldeadávila. En este lugar, habitado hace ya muchos siglos por los vettones, se alza un poblado de moderna construcción.

Cruzamos el río Huebra para recorrer 10 kilómetros entre serpenteantes y frondosas colinas mientras divisamos a nuestra izquierda el alcor de Cabeza de San Pedro, con restos de una iglesia románica, y a la izquierda, el teso de El Moncalvo, con ruinas de la civilización ibera. Finalmente llegamos a......

Hinojosa de Duero: 813 hab. Fiestas: Domingo de Pascua, Día de los Hornazos. 24 de junio, San Juan. Tras la misa y la procesión los Mayordomos de San Juan Bautista <<echan la bandera>> para conmemorar la conquista de la libertad y la muerte del poder y las costumbres feudales. Por la tarde la fiesta continúa con una novillada en la que también se <<echa la bandera>>. Hinojosa se asienta sobre la ladera del cerro del Castillo.  En el mismo casco urbano, entre casas de buena factura, se erige la iglesia parroquial, del siglo XVI, con una hermosa capilla Mayor cubierta por bóveda de crucería y ornamentada con un buen retablo barroco de finales del siglo XVII. Mayor interés presenta la ermita del Santísimo Cristo en lo alto de un pequeño alcor, junto a la estatua del Sagrado Corazón. La ermita se construye por los mismos años que la catedral de Ciudad Rodrigo, por lo que presenta grandes analogías con ésta. Conserva sus portadas románicas, la del norte con arquivoltas de medio punto sobre capiteles y vegetales y bajo tejaroz con canecillos; la de los pies, hoy ventanal, presenta arquivoltas apuntadas también sobre capiteles vegetales y la portada sur repite las arquivoltas apuntadas.

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En dirección suroeste cruzamos el río Froya para salir a la C-517. Torcemos a la derecha y tras cinco kilómetros estamos en......

La Fregeneda: 622 hab. Fiestas: 2 de febrero, Las Candelas. Segundo domingo de Mayo, Fiesta de la Almendra, para agradecer al árbol la riqueza que proporciona. Muy cerca de la frontera con Portugal y rodeada de numerosos almendros se encuentra esta última localidad de la comarca de Las Arribes. Durante el reinado de los Habsburgo la población gozó de diversos privilegios entre los que se encontraba el de nombrar alcaldes t regidores. De sus edificios descuella la monumental iglesia parroquial; como la mayoría de los templos de la comarca, su construcción se realiza durante el siglo XVI de acuerdo con la estética gótica. La capilla mayor, se ornamenta con retablo barroco de columnas salomónicas. También es interesante la fuente romana que se encuentra en las inmediaciones. De entre las varios parajes de atracción paisajística que circundan a La Fregeneda, recomendamos la visita al muelle de Vega Terrón, a 11 kilómetros, donde se unen los ríos Duero y Águeda e inician su camino hacia tierras portuguesas. Por la misma C-517 que nos ha conducido a Vega Terrón regresamos en dirección a.......

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Lumbrales: 2.291 hab. Fiestas: 15 de Agosto, Nuestra Señora de la Asunción, en las que se celebran encierros a caballo. Entre los diferentes lugares de interés histórico y artístico que se encuentran en esta localidad, capital de la comarca del Abadengo, mencionamos el verraco o Burro de la Barrera situado a la derecha de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción; ésta por su severidad y discurso arquitectónico se encuadra dentro de la estética contrarreformista de finales del siglo XVI. La capilla Mayor y el crucero son obra del arquitecto Juan de la Puente y el retablo mayor es de Alonso de Balbás, de inicios de la siguiente centuria. Hallamos un segundo verraco delante de la casa de los Condes, edificio con hermosa labor de forja en las ventanas y en los balcones convexos. En los inmediaciones de la población descuellan los dólmenes de Navalito, Pardo de los Hitos y Prado del polo así como el castillo de las Merchanas. A continuación tomamos la L-324 hacia el sur para encontrar al cabo de 10 kilómetros......

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San Felices de los Gallegos: 671 hab. Fiestas: Corpus Christi. 3 de mayo, Santa Cruz, 11 de mayo, El Noveno. San Felices de los Gallegos, el obispo Félix de Oporto, quien a finales del siglo VII trae a un grupo de gallegos al lugar. Seis siglos más tarde, Dionisio, rey de Portugal, hace levantar la fortaleza. Protegida la villa por los monarcas durante la Edad Media, a inicios de la Edad Moderna,  tras el asesinato de Gracián de Sessé, los Reyes Católicos hacen entrega de la misma a los duques de Alba. Éstos son sus dueños hasta 1852, en que se resuelve el pleito de El Noveno.

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Esta población, una de las más hermosas de la comarca, posee numerosas huellas de su pasado, hecho que llevó a declararla Conjunto Histórico-Artístico en 1966. De entre sus numerosos edificios mencionamos las fortaleza medieval, con plaza de armas, baluartes pentagonales y la imponente torre del castillo, con garitas voladas en los frentes de sus cuatro caras. La iglesia parroquial de la Asunción, fundada en el siglo XIII, conserva la portada occidental románica; el resto es obra gótica del siglo XVI. De muy buena factura es el Ayuntamiento y un buen número de casas blasonadas que se hallan diseminadas por la población.

Nos dirigimos ahora hacia nuestro destino final, Vitigudino, que se encuentra a 35 kilómetros. En nuestro camino pasamos por Bañobárez, cuya iglesia posee uno de los mejores retablos renacentistas de la provincia; por Fuenteliante, junto al río Camaces, y por Bogajo. Pasado Bogajo, a escasos kilómetros, podemos ver la confluencia de los ríos Yeltes y Huebra, y un poco más adelante llegamos a Yecla de Yeltes, que merece una parada para admirar las murallas de su castro romano y la ermita de Santiago, junto a éstas la ermita de Nuestra Señora del Castillo y la iglesia parroquial de San Sebastián, del siglo XVI, que contiene interesantes retablos y muy buenas piezas de orfebrería.

Ahora el paisaje se ha transformado. De la gama verde-lilácea de los viñedos, blanca de los almendros, y anaranjada y amarilla de los árboles frutales que veíamos en Las Arribes, hemos pasado al verde más intenso de las encinas y los robles y que lo hacen apto para la caza menor y la cría de ganado vacuno. Entre los valles de los ríos Huebra y Uces se asienta....

Vitigudino: 3.108 hab. Fiestas: Corpus Christi. 15 de Agosto. Nuestra Señora de la Asunción. Durante una semana se celebran las fiestas de agosto con numerosas verbenas, corridas de toros y juegos de pelota. Gran centro comercial y ganadero y famoso también por su alfarería, en Vitigudino nace, el 18 de Julio de 1938, Santiago Martín Sánchez, <<El Viti>>, sin duda uno de los diestros con más personalidad de la fiesta de los toros. Majestuoso en sus pases de media verónica y perfecto y certero en la suerte de matar, su toreo de capa con las manos bajas constituía un espectáculo plástico de incomparable belleza.

De sus edificios, los más sobresalientes son la iglesia de San Nicolás, del siglo XVI, con una elegante torre erigida por Pedro de Lanestrosa, y la ermita del Socorro, construida en las mismas fechas.
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Por las calles siempre animadas de Vitigudino encontraremos varios restaurantes -El Trinquete, Las Cubas- en los que podremos dar cuenta de una buena cena antes de retirarnos a descansar.


Tostón al horno

Ingredientes para seis comensales: Un tostón de kilo y medio, manteca de cerdo, sal, hierbas aromáticas (orégano, laurel, perejil...), vino blanco y agua. Preparación: Abierto en canal y ya limpio el cochinillo se unta con manteca de cerdo, se sala y se espolvorean algunas hierbas aromáticas al gusto. Dejar en adobo unas 12 horas. Untar una fuente de barro con manteca, colocar el cochinillo en ella e introducirlo en el horno. Rociar de vez en cuando con el jugo que suelta el mismo tostón o bien con un chorrito de agua o de vino blanco. Dejar hacer hasta que la piel esté dorada, tostada y crujiente.


Aldeávila y sus paisajes privilegiados

La franja noroccidental de Aldeávila, por donde corre el río Duero y limite natural entre España y Portugal, es una de las zonas con paisajes más impresionantes, abruptos y agrestes. Muchos son los puntos desde los cuales es posible divisar las grandes colinas verdes y las profundas cortadas en ocasiones sobrevoladas por aves rapaces. Entre estos miradores naturales sobresalen El Rostro, Puerta de Rupurupay, El Caracol, El Jejo, Fuente Frasquito y sobre todo el Picón del Águila y el Picón de Felipe.


San Felices y las fiestas de mayo

El día 3 de mayo se celebra la festividad de Santa Cruz, más conocida como el Divino Cordero, nombre con el que se denomina a la imagen de Jesús Nazareno que desfila procesionalmente acompañada por los Hermanos de la cofradía uniformados y las Mayordomas con mantones de Manila. Posteriormente, el día se corren toros a caballo por las calles para festejar y conmemorar la resolución del pleito de El Noveno. Dicha resolución, dictada el 11 de mayo de 1852 a favor de San Felices de los Gallegos y en contra de la Casa de Alba, supuso la liberación del pago de tributos a la mencionada Casa de Alba.


Los datos  están obtenidos del libro "Guía del Viajero Salamanca Ciudad Rodrigo y Provincia" de Susaeta Ediciones S.A. Coordinación del libro: Raquel Arroyo Fraile. Ilustración del libro: Juan Carlos Martínez Tajadura.


Realización y Actualización: Ángel Manzano Mesón
Última actualización 01 de Diciembre del 2000
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