PUEBLOS Y GENTES       MYLY DIAZ  Domingo, 10 de julio de 2005
UNA VILLA SUSTENTADA POR EL GRANITO

Un polígono industrial alberga distintas actividades mercantiles

Se va a crear uno nuevo para la piedra

Desde el Medievo perduran en Los Santos las cuatro cruces de piedra guardianas de los cuatro costados de esta tierra impregnada de granito. De la actividad de los antiguos canteros han levantado sus descendientes una próspera industria que sustenta la economía local.

La vida del municipio santeño va unida a la cantería, y en los vestigios del castro calcolítico del Cabezo, se aprecian indicios de esta actividad que se consuma a través de los siglos, primero de forma rudimentaria, y más adelante, aplicando poleas y artilugios más sofisticados, para que la extracción y la remodelación de la materia prima resultase más rentable.

Pero además de próspero, Los Santos goza de un pasado ilustre. Su historia se adentra en los principios de la Edad Media, cuando la repoblación con cántabros y astures promovió cierta relevancia de lugar de paso y posada, para el descanso de los pastores trashumantes de la Mesta. El dominio de los caballeros templarios, guardianes del Templo de Salomón y de los caminos, se evidencia en la toponimia de la iglesia parroquial, dedicada a San Bartolomé un santo al que la Orden del Temple rendía culto. Existen indicios de que los monjes guerreros pudieron tener en el pueblo una abadía fortificada cuyos restos sirvieron de cimiento a la actual parroquia.

El nombre del municipio santeño ha sugerido diversas interpretaciones, pero siempre se ha perfilado como favorita la que indica la existencia de un mesón con figuras pintadas en la fachada, convertido en punto de encuentro entre viajeros, que por tradición se citaban en esta casa, conocida con el apelativo de Los Santos. La otra vertiente relaciona el significado con los cuatro templos del término.

Además de la iglesia de San Bartolomé, aún existe la ermita del Gozo, construida en el siglo XVI y reformada en el XIX, a cuyos pies se creó una plaza de toros anfiteatro, sufragada por la asociación que surgió para su construcción y mantenimiento. La ermita de Santa Ana, era otro de los monumentos religiosos. Convertida en vivienda, apenas queda un arco como testimonio de lo que un día fue. Completa el grupo el templo de San Roque, a la salida del casco urbano, con restos enterrados, que esperan ver la luz.

AUGE ECONÓMICO Aunque la piedra sea el baluarte mercantil de Los Santos, el espíritu emprendedor de sus habitantes tiende a la diversificación industrial. El Ayuntamiento ha creado un polígono industrial donde se han asentado fábricas de embutidos, con la perspectivas de una gran factoría dedicada a la producción cárnica, un almacén de materiales de construcción con radio de ventas a nivel provincial, y otras instalaciones auxiliarles de la edificación inmueble. En proyecto está la urbanización de una nueva fase, y la puesta en marcha de otra área industrial, dedicada de forma exclusiva a la transformación de la piedra. Un terreno de 16 hectáreas, en las proximidades de las canteras, cumplirá con ese fin. De la actividad industrial santeña se deriva la falta de desempleados locales. Lejos de otros ejemplos de la provincia, en la localidad de Los Santos hay falta de mano de obra, esencialmente en lo que se refiere al trabajo del granito. Las factorías reciben cada día operarios procedentes de Béjar y de pueblos de los alrededores. Tan sólo una decena de operarios trabajan en Guijuelo.

El censo de familias jóvenes, facilita que más de medio centenar de niños asistan a la escuelas, donde estudian desde el parvulario hasta la ESO.

DIVERSIÓN EN LAS FIESTAS Y EN LOS PARQUES

El programa transfronterizo Interreg favorece la recuperación del patrimonio

Durante la segunda mitad del mes de agosto, se desarrolla en los Santos un programa festivo peculiar en el que se valora la cultura, tanto como la diversión. La celebración de San Bartolomé concentra a muchos hijos del pueblo residentes en otros lugares, que vuelven durante el verano a su lugar de origen. Para todos los santeños, el Ayuntamiento prepara cada año espectáculos que difieren de los calendarios de los pueblos de la zona.

Un concierto de música clásica, se incluye entre las alternativas, de la misma forma que el Granito Rock, el certamen rockero consolidado que ha subido al escenario local bandas como Mägo de Oz o La Cabra Mecánica.

El festival étnico no falta nunca a la cita, así como el concierto de campaneros, y las bandas musicales forasteras. La solidaridad de los santeños se demuestra por San Bartolomé, cuando los peñistas prestan su apoyo al Ayuntamiento, y venden entradas para los toros, organizan juegos, y animan el pregón y el chupinazo. También coopera la asociación de la Plaza de Toros, que pone el broche a la semana grande con una comida en común a base de paella y carne de toro, en el entorno de las piscinas municipales, cita ineludible de los veranos, para el disfrute de locales y forasteros. Si San Bartolomé es la fiesta principal, la Virgen del Gozo es la primera del año.

El Lunes de Aguas llega la rememoración de un evento ancestral que coincide con la primavera. A la puerta de la ermita, los fieles subastan roscones adornados, licores y dulces típicos, y la recaudación va a parar a la organización, para arreglar desperfectos. Los parques temáticos constituyen el escaparate de la actividad santeña. A la salida del pueblo, dirección San Esteban de la Sierra, se levanta un bosque pétreo que indica la actividad cotidiana, convertida en arte. El centro de interpretación, a la entrada del recinto abierto, pone al visitante en antecedentes de lo que va a ver. Figuras caprichosas se esparcen por un inmenso terreno que ampara un mirador inspirado en la Prehistoria para contemplar desde el centro, las cadenas montañosas que se abren a los pies del término.

El otro parque, el de la Trashumancia, surgió con el objeto de dar a conocer el pasado del municipio, estrechamente relacionado con el paso de los ganados desde Extremadura a Los Montes de León. Paneles explicativos, un chozo de pastor y un puente de madera recuerdan tiempos pasados.

RIQUEZA CULTURAL La riqueza cultural de Los Santos ha encontrado apoyo en el Interreg III A, un programa de subvenciones europeas destinado a las zonas fronterizas, en el que la villa participa a través de la Unión de Municipios del Alto Alagón.

La finalidad es fomentar el turismo cultural en el ámbito geográfico de la asociación que comprende seis municipios españoles, y el portugués de Freiguesia de Escarigo.

Además, el plan abarca la realización de eventos culturales conjuntos, estableciendo un itinerario cronológico anual con una única programación conjunta. De cada lugar se resalta lo más característico con el fin de que sea viable y con repercusión real.

La ermita del Gozo fue la primera instalación que se vio favorecida por los fondos europeos, con el fin de iniciar la recuperación del patrimonio en el término.

La reforma ha incluido el cambio de la cubierta de la iglesia de la localidad, así como la sustitución del suelo de terrazo por baldosas de cerámica, y en definitiva adaptar el edificio a la estética original, con la inversión de 60.000 euros (10 millones de las ya antiguas pesetas).

NOELIA GÓMEZ

PILAR GARCÍA

FLORENCIO GÓMEZ JAVIER ÁLVAREZ

ESTUDIANTE

Noelia Gómez, que estudia en Salamanca, dice que le gusta mucho venir al pueblo, porque tiene las amigas aquí, y porque las fiestas son diferentes. También le divierte la piscina municipal..

JUBILADA

Pilar García, es muy buena conocedora de la historia de Los Santos y es la presidenta en el hogar de mayores ha conseguido actividades para los socios. El pasado era muy bueno, y el presente mejor.

EMPRESARIO

Florencio Gómez, tiene una empresa de materiales de construcción, y apuesta por el futuro del municipio santeño, a todos los niveles, incluido en el social y el asentamiento de la población.

ALCALDE

Javier Álvarez, es un veterano al frente del Ayuntamiento de Los Santos, ve con optimismo el avance empresarial que está logrando el pueblo. Que no haya parados es una satisfacción para él.