Desde Astorga a Santiago de Compostela

por los Ositos Peregrinos

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TERCERA ETAPA  10 de Octubre de 2001   CACABELOS-TRIACASTELA

Los pueblos por donde se pasa en esta etapa: Villafranca del Bierzo,Trabadelo, La Portela, Ambasmestas, Vega de Valcarce, Ruitelán, Las Herrerías, La Faba, Laguna,  O Cebreiro, Liñares, Hospital, Fonfría, Viduedo y Triacastela
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Serían las seis de la mañana, cuando empezaron a levantarse los primeros peregrinos, pues se encendían las luces y aunque las habitaciones eran de dos camas individuales, si es cierto que algo de ruido se sentía.

La Osita Peregrina, se despertó viendo como el Osito ya estaba despierto pero sobre todo muy descansado porque había dormido muy bien toda la noche, quizás el cansancio del día anterior ó bien las condiciones que reunía este albergue que se adapta perfectamente para los minusválidos que vamos en silla de ruedas.

Ya se sentía como los demás peregrinos se preparaban para iniciar una nueva etapa, así que también los Ositos Peregrinos, los servicios estaban cerca para lavarnos y ponernos en condiciones, la Osita Peregrina pudo ducharse y ponerse en forma para la larga etapa que le esperaba, en cambio el Osito no,  debido que solo hay duchas, lugar donde para el Osito es imposible bañarse.

Una vez que la Osita Peregrina, cargo todas nuestras cosas en el coche fuimos a un bar que había allí cerca, para tomar una buena taza de café con leche bien caliente, que a estas horas de la mañana te sienta de maravilla.

A las ocho de la mañana los Ositos Peregrinos iniciaron la tercera etapa de su aventura.

La Osita Peregrina caminando, paso a paso llegó a Villafranca del Bierzo, había hecho ya una parte de la etapa.  la Osita Peregrina ya ha llegado a Villafranca del Bierzo, ahora tiene que desviarse hacia la N-VI
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Para llegar a Villfranca se baja a través de una pendiente muy empinada, luego ya la Osita Peregrina se desvió hacia la carretera de circunvalación que sale del túnel y sigue por la vera del río Valcarce.

Ahora ya caminando por la antigua N-VI, aquí la Osita Peregrina se encontró con varios peregrinos que iban súper cargados con sus mochilas, también algunos que iban en bicicleta tomaron ventaja, sobre los que iban andando.

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La Osita Peregrina siguió caminando por la antigua N-VI admirando además del paisaje, las montañas en las que se están haciendo una inmensas obras, pues en esta parte es donde se esta haciendo los tramos de autovía de La Coruña, es digno de ver, mirando para el cielo se ve la carretera que actualmente hay y de verdad es un altura de vértigo, pues la carretera casi pasa por lo más alto de la montaña.

Pronto nos desviaremos para tomar dirección la Vega de Valcarce.

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La Osita Peregrina seguía caminando pasando por Ruitelán, siguiendo para Las Herrerías, Hospital del Ingles, luego ya la Faba para empezar a subir y así llegar a Laguna de Castilla, último pueblo de la provincia de León, seguimos ascendiendo con tramos bastante pesados, pera ya queda menos para llegar a Galicia y con ello a la cima de O Cebreiro.

El Osito Peregrino llegó a O Cebreiro sobre las una del mediodía, tuvo que esperar la llegada de la Osita Peregrina que seguro llegaría bastante fatiga aunque muy contenta de la parte de esta etapa.

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El Osito Peregrino recorrió el pequeño pero bonito pueblo de O Cebreiro que según cuentan había sido un pueblo celta, con sus tejados de paja que humeaba al secarse con el calor del sol.

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El Osito Peregrino después de ver el pueblo, se acerco hasta el Camino de Santiago, porque se ve mucho trozo de la subida a O Cebreiro, para ver si ya divisaba a la Osita Peregrina, vi a lo lejos como subía cansinamente debido al cansancio, pero ya faltaba poco para llegar, cosa que ocurrió poco antes de las dos.

Cuando llegó la Osita Peregrina aún tuvo arrestos para visitar un poco el pueblo e ir a ver el Albergue del Peregrino para ver como estaba, como no le gustó decidimos ir después de comer hasta Triacastela pues nos habían dicho que allí si estaba bien el albergue. También entramos en una tienda donde venden recuerdos de O Cebreiro y fue aquí donde nos explicaron el porque los tejados de allí eran de paja.
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Entramos en el hostal que hay junto a la iglesia, los Ositos Peregrinos tenían la panza vacía y las tripitas ya empezaban hacer su música.

Pedimos un buen caldo gallego que así caliente estaba delicioso, después un buen bistec de ternera con patatas y todo ello regado con un tinto de la tierra, aquella comida era una maravilla, tomamos nuestro postre, luego para rematar la faena un buen café.

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Una vez que terminamos de comer, ya decidimos ponernos en marcha hacía Triacastela por el camino que casi va paralelo a la carretera, pasamos por Liñares, subiendo hacia el Alto de San Roque, pasamos por Hospital da Condesa, donde había un albergue que para el Osito era inaccesible, así que la Osita Peregrina siguió con su caminar pasando por la Aldea de Padornelo, pronto llegaría a Fonfría donde paro un poco en la fuente que hay para reponer fuerzas, más adelante Biduelo, bajando ahora con un pendiente bastante pronunciada pasó por Filloval, ya faltaba poco para As Pasantes donde podría admirar la ermita Ntra. Sra. de los Dolores, siguió hasta Ramil, Triacastela ya esta muy cerca.

El Osito Peregrino se había parado a la entrada del pueblo donde había un tienda que vendían de todo, es un pueblo pequeño pero muy acogedor, pasaba por allí una señora y le pregunté por el albergue, a lo que me contestó que había dos uno municipal y el otro era particular, ella me indicó donde estaban, pero si me comentó que estaríamos mucho mejor en el particular, así que esperé que llegara la Osita Peregrina para decidir lo que hacíamos.

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Era ya bastante tarde, sobre las 8 de la tarde, vi entrar en el pueblo a la Osita Peregrina que venía bastante fatigada, me indico que le dolía mucho la pierna pues desde hacía más de un kilómetro que tenía bastante dificultad para andar, pues casi no podía doblar la pierna como si la tuviera agarrotada.

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Le comenté a la Osita Peregrina lo que me había dicho aquella buena señora, sobre los albergues, sin pensarlo más como estábamos muy cerca del albergue particular, que de verdad nos gustó mucho, no era el mismo precio que el municipal pero como estábamos de momento nosotros solos, pensamos que si no venia nadie más estaríamos a las mil maravillas, como así fue, pudimos dormir con sábanas como hacía varios días que no disponíamos de ellas, la Osita Peregrina también pudo lavar la ropa que teníamos sucia de varios días.

La Osita Peregrina aprovecho también para bañarse así relajarse de la gran caminata que hoy había hecho, al pro rato según me comentó estaba como nueva, ahora sola faltaba ir a cenar para reponer las maltrechas fuerzas, de la etapa de hoy.

La buena señora que antes me había informado de los albergues, también me comentó que cerca había un restaurante para cenar, el Restaurante Río.

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Hacía allí nos dirigimos pues ya era hora de llenar la panza. Al entrar en el restaurante vi aquella señora, resulta que era la madre del señor del restaurante, ahora con razón entiendo, porque me indicó aquel restaurante, como se dice vulgarmente, barriendo para casa. En la parte superior se puede ver un foto del restaurante.

Cenamos a las mil maravillas, sobre todo que habían platos calientes, como una estupenda sopa que así caliente parece que te alimenta mucho más, después un buen filete de carne gallega, postres y como no para terminar un buen café.

Sobre las diez de la noche nos dirigimos hacia el albergue, estaba allí un señor, nos dijo que era el marido de la hospitalera, estuvimos hablando y comentando sobre nuestra aventura así como también de otras cosas, así hasta casi las doce de la noche, hora en que nos fuimos a dormir, con la suerte de estar nosotros solos, así podríamos descansar sin molestar ni ser molestados por nadie.

Con esto podemos dar por terminada   la TERCERA ETAPA.

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